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Más información sobre la transparencia de la IAPor qué se ven menos ranas en otoño, dónde pasan el invierno los anfibios en el jardín y cómo proteger hojas, madera muerta, estanques y huecos de ventanas.
Cuando en otoño se ven menos ranas, sapos y tritones, muchos de ellos buscan refugios protegidos para pasar el invierno. Pueden servirles, por ejemplo, los montones de hojas y compost, las zonas con raíces, los agujeros húmedos en el suelo, la madera muerta y las grietas de los muros. La rana bermeja (Rana temporaria) también puede pasar el invierno en el fondo de un estanque adecuado. El lugar donde pasa el invierno un animal depende, entre otras cosas, de la especie y de las condiciones locales. Puedes ayudar a los anfibios conservando estas estructuras y protegiéndolos de posibles trampas en los edificios.
En los días cálidos de verano, con un poco de suerte es posible observar anfibios en zonas húmedas del jardín, bajo las plantas o cerca de un estanque. En otoño cambia su actividad. El descenso de las temperaturas y la búsqueda de un refugio adecuado para pasar el invierno hacen que los animales vayan desapareciendo poco a poco de las zonas abiertas del jardín. No todos se retiran el mismo día: el tiempo, la temperatura, la especie y las condiciones locales influyen en el momento.
Las ranas, los sapos y los tritones son animales ectotermos. Su temperatura corporal depende en gran medida del entorno. Cuando hace frío, reducen su actividad y pasan la estación desfavorable en un refugio protegido. Para esta fase de reposo se utiliza habitualmente el término hibernación. No es comparable a elegir un lugar cálido para dormir: los animales siguen dependiendo de las condiciones de su entorno. Por eso es importante protegerlos de las heladas y de la desecación.
El LBV describe esta búsqueda otoñal de refugio por parte de los anfibios en Baviera y menciona también estructuras habituales en los jardines. Se trata de recomendaciones prácticas de conservación de la naturaleza; no sustituyen a un estudio específico de cada animal.
Un refugio de invierno no tiene por qué ser un escondite construido expresamente. A menudo, las zonas existentes y poco alteradas ofrecen protección. El LBV menciona, entre otras posibilidades, montones de hojas y compost, zonas bajo las raíces de los árboles, agujeros húmedos en el suelo, montones de madera muerta, muros de piedra seca y setos Benjes. Un seto Benjes es un seto suelto hecho con restos de poda y material leñoso apilados. Las grietas protegidas de los muros y los tocones también pueden servir de escondite.
No es necesario que todos los jardines tengan todos estos elementos. Lo más útil es conservar distintas estructuras protegidas y evitar removerlas innecesariamente en otoño e invierno. Por ejemplo, un montón de hojas que se deja en su sitio durante la estación fría puede ofrecer cobijo. Una pila de leña o un muro de piedra seca también pueden tener huecos. Por lo general, desde fuera no es posible saber si un anfibio utiliza realmente un lugar concreto.
| Estructura del jardín | Posible utilidad como refugio de invierno | Qué puedes hacer en la práctica |
|---|---|---|
| Montones de hojas y compost | Zona protegida y poco expuesta; el LBV los menciona como posibles refugios | Dejar una parte de las hojas o del compost lo más intacta posible durante el invierno |
| Raíces y agujeros húmedos en el suelo | Pueden ofrecer escondites en el suelo | Conservar las zonas con raíces y evitar cavar o transformarlas sin motivo |
| Madera muerta y tocones | Pueden proporcionar huecos y cobijo | Dejar la madera muerta en su sitio siempre que sea posible y no cambiarla de lugar con regularidad |
| Muro de piedra seca y seto Benjes | Las grietas y los huecos pueden servir de escondite | Conservar las estructuras existentes y evitar molestar a los posibles animales durante los trabajos |
| Estanque | Para las ranas bermejas, el fondo del agua puede ser un lugar de invernada | No vaciar por completo ni alterar innecesariamente en invierno un estanque existente |
La tabla describe posibilidades, no garantías: no todos los animales utilizan todas las estructuras, y no todas son adecuadas en cualquier lugar. La humedad, la protección frente a las heladas y la ubicación concreta pueden variar de un sitio a otro.
La pregunta «¿Dónde están las ranas?» no tiene una respuesta válida para todas las especies. Muchos anfibios autóctonos pasan el invierno en tierra, en escondites protegidos. Según el LBV, la rana bermeja también puede invernar en el fondo de un estanque o de otra masa de agua adecuada. Esta diferencia es importante: una rana del jardín no tiene por qué haber desaparecido bajo un montón de hojas en otoño.
Para los estanques de jardín, el LBV recomienda una profundidad de al menos un metro para que el agua no se congele por completo. Esta indicación debe entenderse como una orientación práctica regional del artículo del LBV, no como una norma general de construcción para todos los estanques y todos los lugares. Las condiciones de una masa de agua también dependen de su ubicación y de las circunstancias locales. Si tienes un estanque, en cualquier caso, evita vaciarlo por completo en invierno por mera rutina o remover su fondo sin necesidad.
«Tritón» tampoco designa una sola especie, sino un grupo de urodelos. Por tanto, no se puede deducir qué escondites utilizan basándose únicamente en este nombre colectivo. Los refugios de invierno mencionados en el artículo del LBV se refieren a los anfibios autóctonos en el contexto regional; eso no significa que todas las especies y todos los individuos sigan la misma estrategia.
No necesitas llevar a cabo una obra complicada para ayudar a los anfibios. A menudo, lo más sensato es proteger las estructuras existentes y planificar bien cualquier intervención.
Estas medidas no garantizan que los anfibios se instalen en tu jardín. Sin embargo, conservan estructuras que podrían servirles de refugio y reducen algunos riesgos alrededor de los edificios.
Si en octubre ya no ves ranas, eso por sí solo no demuestra que todos los animales hayan abandonado el jardín. Puede que se hayan retirado a un lugar protegido y poco visible. A la inversa, encontrar un montón de hojas no permite concluir que algún animal vaya a pasar allí el invierno. Lo que observas en el jardín es solo una parte de lo que ocurre.
La fecha tampoco es un indicador fiable. Un día frío de otoño, un periodo templado o las diferencias entre especies pueden influir en cuándo están activos los anfibios o cuándo se retiran. Por eso, «finales de septiembre o principios de octubre» describe un posible periodo de observación, no el comienzo fijo del reposo invernal para todos los animales.
Las indicaciones disponibles son, sobre todo, recomendaciones generales para Baviera y Europa Central. No aportan mediciones sobre cuántos anfibios utilizan determinados refugios de jardín ni permiten determinar con certeza dónde pasará el invierno un animal concreto. Si tienes dudas sobre una especie o sobre un proyecto de construcción, puede ayudarte un organismo local de conservación de la naturaleza.
No necesariamente. Muchos anfibios se dejan ver menos porque van buscando refugios protegidos para pasar el invierno. Algunos pueden esconderse en huecos, bajo las hojas o en el suelo; las ranas bermejas también pueden pasar el invierno en una masa de agua adecuada.
No. La rana bermeja puede invernar en el fondo de una masa de agua, pero muchos anfibios utilizan escondites en tierra. La elección depende de la especie y de las condiciones locales.
Si puedes evitarlo, déjalo lo más intacto posible durante la estación fría. Estos montones pueden servir de refugio de invierno. Desde fuera no puedes saber con certeza si hay algún animal dentro.
No. Un estanque no es un requisito para que el jardín ofrezca posibles escondites terrestres. Si ya tienes uno, el LBV recomienda una profundidad de al menos un metro para que no se congele por completo y pueda servir de lugar de invernada a las ranas bermejas. No obstante, su idoneidad depende de las condiciones locales.
El LBV señala estos lugares como posibles trampas. Una cubierta adecuada de malla fina o una rampa de madera rugosa pueden ayudar a protegerlos. Comprueba que la protección esté bien fijada y que el animal pueda salir por la rampa.
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Last updated: 28/09/2026. Corrections can be reported via the feedback form.